martes, 18 de octubre de 2016

ESTRATEGIA DE CRECIMIENTO ESPIRITUAL

La Necesidad 

 La palabra estrategia en primer lugar proviene del ámbito militar  y según la DRAE (s.f.) "es el arte de dirigir las operaciones militares" si un general quiere ganar una guerra debe plantearse estrategias que logren el objetivo. Por lo tanto, si quieres ganar una batalla debes plantearte una estrategia. 

Todos los días los cristianos nos encontramos en una batalla. Dios está interesado en que crezcas, prosperes y seas transformado conforme a la imagen de su Hijo Jesucristo (c.f 2 Pedro 3:18; Efesios 4:13; Proverbios 4:18; Salmo 1) para mostrar su Gloria. Pero hay oposición en tres dimensiones: del diablo, del mundo y de la carne. Tener una estrategia para crecer espiritualmente te ayudará a planificar las acciones que debes tomar en tu vida para ganar esta batalla. (c.f. Proverbios 21:5; Proverbios 16:3). 

La Estrategia

La estrategia que voy a enseñarte la he denominado E.C.E. Estrategia de Crecimiento Espiritual. He tomado las siguientes siglas para recordar los tres recursos necesarios para el crecimiento cristiano.  Los cuales son: 


a) La acción del Espíritu Santo en el corazón. (lo espiritual)

b) Las Crisis estos son  las pruebas, tentaciones y tribulaciones (lo circunstancial) 

c) El Esfuerzo del Cristiano. (lo personal) 


El Espíritu Santo Sana, Ordena y Llena.

Dios nos ha dado de su Santo Espíritu para darnos vida espiritual, sanar nuestras heridas y avivar nuestros corazones. Su principal propósito es que tengamos comunión con Dios. 

El pecado ha producido traumas y heridas en nuestros corazones las cuales nos impiden crecer espiritualmente.

Los traumas no solo producen dolor sino retardan tu crecimiento.

Las heridas y los traumas se producen de dos formas: 1. Por cosas que debieron estar en la vida que no estuvieron (p.ej. el amor de un padre) 2. Por cosas que no debieron estar en la vida pero que estuvieron (el abuso de un padrastro). Estas dos formas de traumas producen vacíos y desordenes en la personalidad. 

 Sólo la acción del Espíritu Santo  puede sanar nuestras heridas, ordenar lo desordenado y llenar lo que está vacío. (c.f. Juan 3:6-8; Génesis 1:1-2)

Las Crisis Fortalecen

Dios permite y utiliza las crisis para fortalecer nuestra fe y nuestro carácter (c.f. Santiago 1:2-4; Romanos 5:3-5) y usarnos para su gloria. 


  •  Jesús necesitó de una prueba para comenzar su ministerio (c.f. Mateo 4:1) 

  • Pedro y los apóstoles necesitaron pasar por una prueba antes de comenzar sus ministerios en la Iglesia (c.f. Lucas 22:31) 

  • Toda prueba que se presente en tu vida es una prueba de fe, si la pasas tu fe crecerá y tu con ella. 

El Esfuerzo prepara


Dios ha prometido estar contigo; pero espera algo de ti en este proceso de crecimiento espiritual: tu esfuerzo. (c.f. Josué 1:9)

No tendrás crecimiento espiritual si no hay esfuerzo de tu parte. 

Dios te ha dado salvación debes ocuparte en ella (c.f. Filipenses 2:12)

Dios te ha dado una fe más preciosa que el oro debes añadirle virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal (2 Pedro 1:5-17) 

Somos copartícipes con Dios del Evangelio debemos poner nuestro mayor esfuerzo.  (1 Corintios 9:23-27) 

Mentalidad de Bombero

El problema se presenta cuando el cristiano no tiene mentalidad de crecimiento sino mentalidad de "Bombero". Y esta última consiste en mantener atendiendo lo que es urgente ("apagar fuegos") y dejar a un lado lo que es importante (crecer). Generalmente el cristiano cuando se le presenta un problema busca a Dios para solucionarlo; pero al tener algún alivio deja el objetivo de crecimiento a un lado.  

Si no estás creciendo espiritualmente debes revisar estas tres áreas: 

a) ¿Cómo está tu vida en el Espíritu? Si no tienes vida espiritual no has nacido de nuevo, no eres cristiano y necesitas abrir tu corazón a Jesucristo para que te dé de su don precioso. (c.f Romanos 8:16) pero si tienes vida espiritual porque tienes el testimonio del Espíritu Santo morando en tu corazón debes dejar de obedecer a la Carne y a sus pasiones desordenadas obedeciendo la voz del Espíritu. 


b) ¿Cuál es tu actitud antes las crisis? ¿las ves como una desgracia, castigo o calamidad o cómo una oportunidad para usar y fortalecer tu fe?  Las pruebas son oportunidades de cambio y de crecimiento, si no la asumes así, posiblemente en lugar de crecer le estés echando la culpa a los demás de tu estancamiento.


c) ¿Cuánto estás esforzándote en cultivar tu vida espiritual? ¿Eres un cristiano ocioso y sin fruto?

La estrategia E.C.E consiste en:

a) Ser constantemente llenos del  Espíritu (c.f. Efesios 5:18-20)

b) Enfrentar las Crisis usando nuestra fe. 
c) Esforzarnos en adquirir buenos hábitos espirituales como el retiro, el silencio, el ayuno, el secreto, el estudio de la Biblia, la adoración, el congregarnos. 

En la vida debo andar lleno del Espíritu, ante las crisis uso mi fe y personalmente me esfuerzo en adquirir hábitos que me preparen para andar en el Espíritu y vencer las crisis. 


De esta manera tu vida será como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. 


Dios te bendiga rica y abundantemente.
Pastor Carlos Fuenmayor. 


domingo, 11 de septiembre de 2016

EL HÁBITO DE ESCUCHAR A DIOS


- Hoy consideraremos el tercer tema de nuestra serie Buenos Hábitos

- El Hábito que hoy aprenderemos es el hábito de escuchar a Dios, o en otras palabras el hábito de hacer silencio ante Dios.

Dios Habla


-  La esposa sorda (Ilustración) 

- La verdad es que Dios habla hoy de manera específica y oportuna a nuestros corazones.
-  La oración no es un monólogo sino un diálogo.
- Dios está interesado en comunicarte detalles específicos de tu vida y de tus decisiones porque quiere establecer una relación contigo. (ver Juan 16:13, 15; Juan 10:27; Romanos 8:14,16; Hechos 2:15-18)
- Las Escrituras están llenas de ejemplos de cómo Dios habla de manera específica y oportuna (ver  Hechos 16: 6-10)

Haz Silencio


- Para escuchar la voz de Dios debemos aprender a hacer silencio delante de su presencia (ver Habacuc 2:19-20)
- Dios usualmente habla en un silbo apacible y delicado el cual es fácil de Ignorar si no hacemos silencio (ver Salmo 46:10,  1 Reyes 19: 1-18)

Espera 


- El problema es que no estamos atentos a la voz de Dios (ver Salmos 37:7)

- Porque estamos muy afanados.
- Porque teológicamente se nos ha enseñado que Dios ya no habla de esa manera, o porque existe el peligro de sacar una nueva revelación o confundir la voz de Dios con la nuestra o la del Diablo.
- Samuel escuchó la voz de Dios pero no la reconocía. Elí le recomendó que estuviese atento. 1 Samuel 3:1-12.
- No fue hasta que tuvo atento que Dios le habló específicamente a Samuel.
- No tengas miedo de atender su voz, sino toma tus previsiones.
- Dios no contradecirá su Palabra (2 Pedro 1:19)
- Dios dará paz a tu corazón.
- Dios hablará claro, así que aclarará más su voz.
- Dios te hablará en comunión, a menos que sea para reprenderte no lo hará de otra manera.

Aquieta tu Alma

- La semana pasada en el mensaje anterior fueron desafiados con un reto de retirarse a solas con Dios por 21 días para meditar en 5 v de Juan.

- Hoy les propongo que en ese retiro, tomen un tiempo para estar callados, aquietar su alma y estar atentos a la voz de Dios.
- Vendrán muchos pensamientos a la cabeza que tratarán de distraerte, no te enganches con ninguno, déjalos pasar, hasta que venga uno que hable directamente a tu vida.
- Generalmente Dios no es una voz audible, ni una visión que puedas ver con tus ojos físicos, sino que escucharas y verás con tus ojos y oidos espirituales.
- Si percibes que Dios te habla, pregúntale al respecto y vuelve a callar.

Dios te bendiga rica y abundantemente

Pastor Carlos Fuenmayor.
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sábado, 10 de septiembre de 2016

LA ESPOSA SORDA



Va hombre al médico, preocupa uado por un problema que ha notado en su esposa. 
- ¿Cuál es el problema de su esposa? Dijo el médico. 
- Sordera. No escucha casi nada. 
- Entonces, Señor va a hacer lo siguiente: antes de traerla, haga un test para facilitar el diagnóstico. A una cierta distancia, hable en tono normal, hasta que entienda la distancia en que ella puede escucharlo. Y cuando venga dirá a qué distancia estaba con ella cuando lo escuchó. ¿Está bien?
-Sí, claro.
Entonces por la noche, cuando la esposa preparaba la cena, el esposo decidió hacer el test. Midió la distancia que estaba en relación a la mujer. Y pensó: "estoy a 15 metros de distancia. Va a ser ahora".
-María ¿qué hay para cenar?- No oyó nada. Entonces se acercó 10 metros. 
-María, ¿qué hay para cenar?. - Nada todavía. Entonces se acercó a 5 metros. 
- María ¿que hay para cenar? - silencio todavía. 
Por último, se apoya en la espalda de la mujer y vuelve a preguntar: 
- ¡María! ¿Que tenemos para cenar? 
-Pollo, mi vida... ¡Esta es la cuarta vez que te contesto!
Como saben, muchas veces pensamos que el problema ocurre con los demás, cuando en realidad el problema es nuestro, sólo nuestro...Creemos que Dios no escucha nuestra oraciones pero cuando nos acercamos a él nos damos cuenta de que el error siempre estuvo en nosotros por no escuchar lo que dice.  ¿A qué distancia estás de Dios?